Estamos viviendo una época en la que el fanatismo le gana al sentido común, que a la larga el pobre es el menos común de los sentidos.
Para algunos es más importante el partido político, el equipo de fútbol o la religión, que el ser humano y sus necesidades.
Veo últimamente que alguien puede tener una idea fabulosa, pero si es de otro partido, entonces no sirve, o al contrario, gente que se ha mandado las macanas más grandes, pero como está de mi 'lado', lo banco a morir.
Actualmente hay un tema muy polémico en Uruguay con los medicamentos de alto costo y leo que en vez de solidarizarnos con quienes necesitan esos remedios, se están separando por colores políticos. Me da mucha pena que hayamos llegado a ese punto.
Que si uno dijo, que si el otro escribió, que si tal comentó... mientras eso hay compatriotas sufriendo sin saber si van a poder calmar su dolor o sobrevivir sin sus remedios.
¿Sabén qué? la enfermedad no elige clase social, ni profesión, ni edad, no elige partido político, ni equipo de fútbol, ni religión... a cualquiera le puede pasar y tal vez recién ahí, cuando les toque vivirlo o vean a algún ser querido sufriendo, se van a dar cuenta que no valió la pena tanto fanatismo.
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