Vi esta imagen y me puse a pensar y es tan cierto.
Cuando uno tiene amigas que también son madres parece que todo se hace más fácil, poder intercambiar experiencias, pedir consejos y también compartir los malos ratos, sabiendo que nos van a entender mejor que nadie.
No quiere decir que amigas que no tienen hijos no sean buenas, claro que lo son, pero es diferente.
Cuando una amiga tiene un hijo sabe lo que se pasa en el embarazo, por más hermoso que haya sido el suyo, los miedos, las dudas, entiende cada una de nuestras preguntas, desde la panza hasta el infinito y más allá...
Independientemente del tipo de parto que haya tenido, te va a contar todo lo que paso antes, durante y después, y seguramente todo eso te va a ayudar pila, para decidir qué hacer o para ir preparándote de la mejor manera.
En el momento de comprar las cositas para el bebé, también te van a recomendar tiendas, marcas y al mismo tiempo te van a cantar la justa de que cosas son importantes y las que no, porqué realmente en hay veces que vas a querer comprar todo y después el bebé no va a tener tiempo de usar todo.
Y sin dudas que también te van a entender cuando estás agotada, los tiempos que necesitas, cuando lloras junto a tu bebé por los cólicos, de las noches mal dormidas... en fin.
Una experiencia divina que tuve fue tener una amiga que estaba viviendo todo al mismo tiempo que yo.
Si bien la amistad con Luciana surgió gracias a los embarazos, se hizo más fuerte a cada día que pasó. Yo esperaba mi primer bebé, ella el tercero, nos enteramos casi al mismo tiempo que eran nenas, para mi todo era nuevo y como ella tiene dos varones, se sentía igual que yo.
Las fechas de parto eran cercanas, al final las dos se adelantaron. Valentina y Olivia nacieron con una semana de diferencia y desde el primer día hasta hoy compartimos el día a día de las pequeñas. Ellas tienen sus diferencias, Vale toma mema, Oli todavía mama, por citar alguna de ellas, pero tienen también mucho en común.
Nosotras como madres intercambiamos nuestras experiencias y nos consultamos ante cualquier duda y la batería del celular ya no dura como antes... porqué después de hablar de la marca de pañales, la cucharita que van a usar y como miran la cámara para la foto, seguimos charlando de las noticias, las series que miramos y los lindos colores que hay para el pelo... jaja.
Pues si, una amiga que también es mamá nos saca miedos, nos aconseja sobre como cortarle las uñas (como si estuviéramos desactivando una bomba), nos enseña a reírnos de situaciones que nos parecen el fin del mundo... nos acompañan a vivir de una mejor manera uno de los momentos más hermosso de nuestras vidas.
A todas ellas... ¡GRACIAS!

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