martes, 6 de octubre de 2015

No la saques de mis brazos

Cosa que descubrí que me molesta y mucho es que alguien venga y me saque a mi hija de los brazos. No importa quien sea, pero es mucho peor cuando es alguien con quien tenés cero confianza o siquiera conocés.

Hasta ahora he sido bastante educada y tranquila, pero algunas personas simplemente no se ubican. Los bebés no son muñecos, claro que son divinos y todos quieren tocarlos, uparlos, abrazarlos y mimarlos, pero si no es tuyo... esperá a que te digan, '¿Querés agarrarlo?', si los padres no lo hacen, tampoco pidas.

Después que toman al bebé en brazos, juguetean, lo besuquean, etc... pero ¿y si llora?, ah, esa parte no es divertida, salen corriendo buscando a la mamá o papá para devolverlo. ¿Se dieron cuenta que es así?

Hace poco me dijeron, 'A todos les encanta agarrar a los bebés', mi respuesta fue, 'Entonces que tengan el suyo', tal vez fui grosera, lo sé, pero así pienso. Nunca fui de llegar a un lugar y tocar a cuanto bebé veo, siquiera siendo hijos de amigas o familia, a los sumo juego con ellos de lejos, ¿saben cuándo agarré e hice de todo con uno?, el día que nació mi hija... desde ahí si, aprovecho cada momento para mimarla y jugar bastante con ella.

Hay que entender que los niños tienen una rutina, no están acostumbrados, normalmente, a estar de un lado para el otro, pasando de falda en falda... después quedan super molestos, lloran para dormir, lloran mucho... y en realidad los únicos que tienen que enfrentar esa situación, calmarlos y hacerlos dormir tranquilos, somos siempre los padres.

Puede no parecer algo muy simpático, pero realmente lo importante es que el bebé esté bien, el resto no importa.

Por lo tanto, piensen dos y mil veces antes de pedir un bebé o simplemente agarrarlo de la upa de sus padres.

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