miércoles, 20 de abril de 2016

Que se detenga el tiempo

La vida para muy rápido y cuando tenemos un bebé parece que va más rápido aún. Cuando nos enteramos que viene nuestro hijo en camino no vemos la hora de que crezca la panza, después que nazca y cuando nace queremos que se ría, que se mueva, que se de vuelta, que gatee, que hable y camine, la ansiedad por lo que se viene hace que siempre estemos esperando la próxima novedad, creo que es algo hasta natural en el ser humano.

Y pasa tan rápido que tendríamos que empezar a controlar esa ansiedad y disfrutar más, aprovechar cada día la panza, ver como va creciendo, sentir al bebé como se mueve, sus pataditas, porqué seguro lo vamos a extrañar.

Aprovechar cada día, a pesar de que cuando nacen cambian nuestra rutina, que modifican nuestro sueño, nuestra vida.

Cada etapa tiene algo hermoso, a medida que crecen van aprendido cosas nuevas que nos enamoran aún más, y ahí hay que detener el tiempo, como se pueda, y disfrutar.

Hay que detener el tiempo en la primera sonrisa, en la primera carcajada... lindo sería poder vernos la cara, debe ser un poema como nos encantamos con esos pequeños grandes detalles. Lindo sería tener la foto de ese momento.

Hoy la tecnología está de nuestro lado, nos permite filmar y dejar guardado para siempre, por si algún día la memoria nos falla, poder ver eso como si fuera la primera vez.

Y todo esto es porqué mi chiquita ya dio sus primeros pasos sola y entonces me pongo a pensar si realmente disfruté cada momento, y creo que si, a pesar que el tiempo voló, que parece que fue ayer que supimos que la estábamos esperando y ya anda caminando sola por la casa.

De verdad quisiera detener el tiempo por un rato... pero como no se puede, quiero disfrutar, disfrutar y disfrutar.


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