viernes, 6 de noviembre de 2015

Los detestables cólicos

Todas las mamás hemos escuchado de todo sobre los cólicos, algo que en realidad nos empieza a preocupar de verdad cuando lo vivimos, cuando escuchamos a nuestro bebé llorando sin parar y sin consuelo. Los que lo ven de afuera mucha nos cuentan desde las causas hasta las consecuencias y a veces, sin querer o queriendo, nos hacen sentir culpables por ese malestar en los pequeños.

Si bien no soy especialista en nada que tenga que ver con la maternidad, hay algunas cosas que aprendí y quiero compartirlas con quien necesite.

Lo primero es que cada niño es único y que todo es relativo, no hay verdad absoluta en este tema, en realidad sobre ninguno, cada madre tiene su experiencia y puede ayudarnos desde ese lugar. Lo que les voy a contar acá es parte de lo que viví, pero también lo que aprendí conversando con amigas.

Los cólicos no son exclusivos de los bebés que toman complemento, muchas veces los que maman tienen igual o más.

Hay quienes recomiendan a la mamá que amamanta no comer determinados alimentos, ya que eso pasaría a la leche y causaría dolores en la panza al bebé, algo que tampoco ha sido comprobado. Una amiga me dijo que le habían hecho una dieta especial y su hijo nunca tuvo cólicos o muy pocos, mientras que otra me dijo que nunca tuvo cuidados especiales con la comida y su hija tampoco los tuvo.

No hay fórmula mágica para calmar los dolores y el llanto, pero hay 'ejercicios' que podemos hacer para ayudarlos, aunque a veces vamos a pasar ratos haciéndolos y ellos van a seguir llorando, y posiblemente nosotros también, jaja.

Uno de ellos es agarrarlos boca abajo, apoyarlos sobre la palma de la mano, que normalmente va a estar calentita. Además se puede poner algo que le de calor en la zona de la panza, pero nunca directamente.





Otra opción es, boca arriba, hacerles bicicleta o levantar ambas piernitas al mismo tiempo, como la imagen. Se van a reír, les va a parecer divertido e inclusive va a ayudarlos a liberar algunos gases.

Los masajes tanto en la barriga como en la espalda los tranquiliza y también lo puede hacer un baño o inclusive el ruido de la ducha.


Si tu bebé sufre con los cólicos, y tu también, pensá que el tiempo vuela y en poquito tiempo ya no hay más. Vale tuvo y algunos días eran fatales, pero a los tres mese... CHAN, desaparecieron. 

En esos momentos hay que mimarlos mucho, aprovechar cada segundo para tranquilizarlos y pensar que solo van a tener ese tamañito una vez en la vida. Mucho amor! ;)

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